|
Sri Lanka
Sri Lanka es un país situado casi en el extremo sur del subcontinente indio. Colgando como una brillante esmeralda, tiene la suerte de contar con una historia antigua que se extiende por más de dos mil años, cuando era conocida como Ceilán.
Esta pequeña isla se está convirtiendo cada vez más en un popular destino turístico, y no sólo para los fanáticos de los deportes que quieren disfrutar de un buen juego de cricket.
Aunque mucha gente viaja allí por sus numerosas y excelentes playas, es definitivamente un lugar que ofrece más para ver y hacer que tumbarse a tomar el sol.
En una visita a Sri Lanka uno se siente como de vacaciones en el circo. Sentados a lo largo de la carretera en el famoso Kandy perahera (desfile de Kandy), vimos hombres de torso desnudo revolear látigos, muchachos en zancos haciendo malabares con antorchas y elefantes vestidos de carmesí al lado de sus enjoyados domadores.
Y la atmósfera de carnaval no se evapora después que el desfile termina. Sri Lanka es un país de sonrisas constantes, tal vez debido a los espectáculos que rodean su vida cotidiana: pescadores en zancos a lo largo de la costa sur, parejas jóvenes al pie de los muros del fuerte holandés del siglo XVII, niños saboreando un ardiente curry. Para el viajero, es un perahera sin fin.
La mística de Sri Lanka se encuentra hasta en los más pequeños detalles, por lo que debes desplegar tus sentidos antes de llegar y disfrutar del pesado aire caliente, el rico follaje de color verde, los exuberantes remolinos del alfabeto cingalés, las budistas banderas multicolores y el caleidoscopio de saris, frutas, joyas y especias que se exhiben en los mercados.
Estos placeres vienen acompañados por gente acogedora, buena comida, hermosos lugares de alojamiento y precios razonablemente bajos - todo envuelto en un paquete compacto y fácil de recorrer.
Colombo es la bulliciosa capital de Sri Lanka. Aunque no es una gran ciudad, allí es donde late el corazón comercial del país.
La parte norte de la ciudad es la zona de fuertes. Allí podrás encontrar - si te esfuerzas un poco – la fortaleza inglesa que data del siglo XIX, junto con otros restos de la antigua potencia colonial.
Cuando visitas Galle, que fue la ciudad capital mientras gobernaron los holandeses, antes que los británicos invadieran la Perla de Oriente, encontrarás el fuerte declarado Patrimonio de la Humanidad.
Y esto es sólo el principio. Para ser una isla pequeña, Sri Lanka ofrece una increíble variedad de atracciones. En Kurunegala puedes deleitar tus ojos en las extensas plantaciones de coco y arrozales.
La parte montañosa central del país ofrece un lugar perfecto para las plantaciones de té y las ciudades rústicas que las acompañan, como Nuwara Eliya.
Densas selvas tropicales cubren la parte sur-oeste, haciéndolas el lugar ideal para observar la vida silvestre. Hay varias posibilidades de pernoctar en parques nacionales tales como Ruhunu y Wilpattu, donde serás despertado cada día con el llamado de los elefantes.
Las extensas costas están tachonadas con playas bordeadas de palmeras, algunas de ellas con olas de nivel mundial, especiales para surfistas apasionados.
Los bailes de Kandy, las procesiones dirigidas por elefantes, o cualquier templo en los días poya (de luna llena), hacen las delicias de los viajeros, al igual que las artísticas piedras y las torres dagobas Budistas en las antiguas capitales de Anuradhapura y Polonnaruwa.
Sri Lanka también ofrece una amplia gama de actividades recreativas, que van desde una impresionante variedad de deportes acuáticos, juegos de playa, golf, tenis y squash, hasta eventos organizados por los muchos resorts de la isla.
Si te gustan las aventuras en tierra, puedes elegir entre actividades deportivas como la bicicleta de montaña, el trekking y excursiones por la selva y reservas naturales.
|